El marquesado de Salvatierra, Guanajuato.

Ubicado en la calle Ignacio Zaragoza esquina con Riva Palacio.

En 1505 los reyes Católicos promulgaron las Leyes de Toro, en tres de ellas se contempla la creación de los Mayorazgos que consistía en proteger la posesión territorial de una familia a través de heredar dichas tierras únicamente al hijo mayor para evitar su fraccionamiento en varias partes iguales a los hijos que tuviera el propietario. El Mayorazgo tenía 5 principios que son: 1) la indivisibilidad; 2) la protección contra mermas causadas por cada uno de los sucesivos poseedores del mayorazgo; 3) la imprescriptibilidad; 4) la inembargabilidad, y 5) una relativa inconfiscabilidad.

En 1643 el mayorazgo don Gabriel López de Peralta ofreció 50 sitios para ganado mayor y diversas caballerías de tierra para la fundación de la ciudad de San Andrés de Salvatierra, con la condición de que lo nombraran fundador, le entregaran los oficios de Escribano y lo nombraran Corregidor perpetuo  de la ciudad y que éste cargo se heredara a sus hijos y demás descendientes. Gracias al ofrecimiento de tierras y a la solicitud hecha por don Agustín de Carranza Salcedo y el pago de $24,500 en oro para los oficios del cabildo, el 9 de febrero de 1644 el virrey don García Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra y marqués de Sobroso concedió la cédula de fundación de la ciudad.

Sin embargo, al poco tiempo de que don Gabriel ejerciera el oficio éste le fue quitado y nunca más se le volvió a conceder, ni tampoco se les pagó a sus descendientes ninguna indemnización por las tierras que donó para la fundación de la ciudad, por lo que don Juan Bautista de Luyando y Bermeo, Caballero de la Orden de Alcántara, esposo de doña Jerónima López de Peralta Sámano Turcios y Soto Ponce de León, nieta de don Gabriel y cuarta poseedora del Mayorazgo inició un pleito contra el rey de España Felipe V de Borbón.

La mayoría de los habitantes de la ciudad creían que el pleito era inaceptable porque era contra el propio rey; sin embargo, poco le importó a don Juan Bautista y acudió ante los tribunales necesarios para que dieran seguimiento a su demanda, a tal grado que ésta se turnó al Real Consejo de Indias (que estaba en España) donde los representantes legales de ambas partes llegaron a un acuerdo, emitiéndose un decreto el 3 de diciembre de 1707 mediante el cual el rey estaba obligado a pagar como indemnización la cantidad de 6,000 pesos anuales libres de impuestos y el concederle a don Juan Bautista el título de Marqués de Salvatierra; sin embargo, don Juan Bautista murió antes de que le llegara el título, por lo que su hija doña Francisca Catalina Jerónima López de Peralta Sámano Turcios Luyando y Bermeo (bisnieta de don Gabriel) fue la que recibió el título, convirtiéndose así en la primer Marquesa de Salvatierra.

Posteriormente los marqueses decidieron construir el Marquesado sobre las tierras del antiguo mayorazgo, conservando únicamente el molino y pasaron a residir a la ciudad de México, quedando el marquesado como su "casa de campo". En la capilla del mismo se encontraba un bello retablo que tiene en el centro un óleo de Nuestra Señora de la Luz, mismo que puede admirarse en la actualidad en la sacristía del Santuario Diocesano.

Fuente: Archivo Histórico Municipal "Luis Castillo Pérez"

 
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