Parroquia de Nuestra Señora de la Luz

Ubicada en la Calle Benito Juárez esquina con 16 de Septiembre en el centro de la Ciudad.

Templo dedicado a la patrona de la ciudad, que por muchos años fue conocida como "La parroquia" de Salvatierra, hoy es Santuario diocesano; es un templo majestuoso y magníficamente decorado, posee dos torres y una cúpula, también se dedicó a San Andrés Apóstol.  Los diseñadores fueron los neoclásicos Manuel Tolsá y Francisco Eduardo Tresguerras. Frente al templo está el "Jardín Grande" o jardín principal, donde las familias pasean por sus pasillos, a lo cual se le llama "ir a dar la vuelta al Jardín"; tiene forma cuadrada y abarca lo equivalente a una manzana. 

En el santuario se encuentra la imagen de "La Virgen de Las Luces", trabajada en pulpa de caña de maíz, fue realizada en el Siglo XVI por indígenas purépechas de Pátzcuaro, Michoacán; su autor fue un indígena llamado Juan el Converso, hábil Artesano, noble, perteneciente a la corte del rey Zintzicha, Tangoaxcan (Luego llamado Caltzonzin)   De Pátzcuaro, la imagen fue llevada a Acámbaro, donde recibió el nombre de Nuestra Señora de la Purificación (1550); en 1556 fue depositada en el hospitalillo de Huatzindeo por el fraile Juan Lozano, conocido como Fray Gallina, quien le cambió el nombre a Nuestra Señora del Valle. 

Alrededor del año 1627 una peste azotó la región, muriendo casi todos los indios, Huatzindeo quedó desolado; en 1631 un indio llamado Juan Miguel al estar en un jacal que fue de un indio que llamaban Juan Viejo, quien había muerto por la peste, encontró una imagen de talla de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de la Virgen María; la sacó y la limpió, junto con un indio llamado Gabriel llevaron la imagen a la iglesia del convento de San Nicolás, le celebraron una misa a cargo del Rvdo. . Fr. Alonso Farfán, se llevaron la imagen a la hacienda de Don Francisco de Raya. De ahí se hizo tradición celebrarle misa cada año hasta que regresaron la imagen a Huatzindeo cuando fue poblado nuevamente. 

Se dice que su primer milagro fue irradiar luces, debido a ello Don Martín Hernández le levantó una capilla en la hacienda de San Buenaventura, las luces aparecieron otras 6 ocasiones, semejantes a la luz del sol. 

Cuando la gente la comenzó a visitar por sus milagros le fueron cambiando el nombre hasta ser conocida como Nuestra Señora de la Otra Banda por estar su capilla en el margen izquierdo del río; así mismo se hizo costumbre llevarla a hombros por los hacendados, seguidos por familiares y peones hasta la mitad del puente de Batanes, ahí era recibida por el real cabildo en traje de gala, había música y ambiente de fiesta, siendo el antecedente de lo que hoy conocemos como "Peregrinaciones"; la imagen visitaba el templo de la tercera orden (San Antonio) y el convento Carmelita, luego era regresada al dueño. Una india era quien cuidaba celosamente la imagen.

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