Templo de San Francisco

Ubicado en la calle José Ma. Morelos esquina Fracisco I. Madero en el Centro de la Ciudad.

Al principio se construyó un primer templo franciscano donde los religiosos permanecieron hasta 1645, ese año cambiaron su templo y convento a la nueva ciudad que se estaba edificando.   Cuando se construyó el templo principal se le llamó San Buenaventura, las obras se terminaron en 1740 (el templo y el convento). 

Para pasar al templo desde la calle Morelos hay 3 puentes sobre la acequia Gugurrón.   Durante la Reforma el convento fue desalojado y destechado por completo, quedó desocupado por 40 años, después de ese tiempo fue conocido el templo como “Las Ruinas de San Francisco”.

Los padres franciscanos al regresar a sus actividades se dedicaron a reconstruirlo con ayuda de los feligreses hasta darle su actual apariencia.

Actualmente es uno de los templos más elegantes de la ciudad, entre sus atractivos esta el museo del Padre Pérez, mártir de la guerra cristera, a un costado del templo; también cuenta en el jardín con una estatua de San Francisco de Asís con un lobo lamiéndole la mano derecha, de la cual se dice que baja en algunas noches junto con su lobo.

Dos películas mexicanas han usado como escenarios la fachada del templo.

El templo cuenta con 3 altares, el mayor está dedicado a San Buenaventura, el del crucero al lado de la Epístola, a la Purísima Concepción y el otro, a la mitad del templo, dedicado al Señor de las 3 Caídas, cuya escultura original fue cambiada de su altar a una capilla a la entrada del templo, de esa capilla desapareció.   Esa escultura era usada en otros tiempos el viernes  Santo para llevarla en procesión por la  ciudad, era llevada en una plataforma de madera.

Carpinteros diestros idearon un mecanismo especial para que la escultura diera tres pasos antes de caer agobiado por el peso de la cruz y doblarse después para al final caer, se escuchaba un gemido. 

 

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